Desde Prodesarrollos estamos trabajando desde hace casi un año para la búsqueda de la estabilidad económica de cerca de 70 familias víctimas de la violencia en Colombia; un equipo de 6 personas, diariamente hacemos un esfuerzo por asistir víctimas, independiente de los hechos victimizantes que las afectaron o del grupo ilegal o legal que produjo los hechos.
Sorprende cada día más la indiferencia social frente a estas personitas a las cuáles una noche cualquiera, su vida cambio para siempre, perdieron seres queridos, sufrieron vejámenes incontables, fueron despojados de sus propiedades más sencillas y más importantes, terminando muchas de ellas, enfrentando sin herramientas y quizás sin fuerzas, el duro concreto bogotano o de otras ciudades del país.
Muchas de estas familias han intentado superarse a pulso, buscando hacer "lo que haya que hacer" para sacar sus familias adelante, hoy algunas gozan de una pseudo-estabilidad económica, se transformaron de campesinos a guardias de seguridad, o, a recicladores, o, a desempleados... o mejor dicho, a seres invisibles para una sociedad que los condena al aislamiento social, a juzgarlos por su solicitud de ser reparados frente a los hechos que produjeron su cambio de situación, del cual el verdadero culpable siempre sera un Estado, que no estuvo presente en esas oscuras noches donde guerrilleros, paramilitares, delincuencia común o fuerza pública cambiaron para siempre el destino, de estas familias... y de nuestro país.

